| Cómo superarlo |
| Mujeres maltratadas |
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El maltrato físico y psicológico que viven muchas mujeres es más frecuente de lo que se cree, pero no se conoce con facilidad porque siempre, tanto la victima como el victimario, tratan de ocultarlo.
En este artículo nos referiremos a las mujeres maltratadas, lo cual no significa que se den casos a la inversa, es decir, de hombres, pero eso lo trataremos en una próxima entrega.
El maltrato puede ser no solo físico sino también psicológico. Este último quizás es el más delicado, porque pese a no dejar una evidencia física, daña de igual forma, generando en la víctima una crisis de angustia y la manifestación de miedo e inseguridad.
Las personas sometidas a este tipo de ofensas pueden presentar insomnio, agitación, temblor, inapetencia, miedo a la soledad, y una constante alteración en su estado de ánimo.
El hombre que maltrata generalmente no tiene coherencia entre lo que dice y lo que hace.
Estos son algunos ejemplos de las conductas que puede adoptar:
• En oportunidades puede comportarse amorosamente, espléndido, considerado, detallista, pero en el momento menos pensado arremete, humilla, ofende, para luego decir que se arrepiente, que no volverá a ocurrir. Esto trae como consecuencia una inseguridad enorme en su pareja, inestabilidad emocional muy fuerte, pues la víctima no sabe que esperar de él, ni cuanto tiempo se va a comportar como un “angelito”.
• En el caso concreto del maltrato entre la pareja, generalmente la victima ya sabe intuir cuando viene la agresión, porque aprende por condicionamiento y logra identificar que si su pareja se altera, puede llegar a violentarse.
• El problema es que muchas veces la propia victima es la que estimula que el otro se altere y, quizás, en forma inconsciente, genera el círculo vicioso para que se siga repitiendo. Es como un refuerzo o juego mutuo, creándose una lucha de poder a ver quien agrede mas, incluso la pareja puede llegar a vivir retándose a ver hasta donde puede llegar cada uno.
• Por otro lado, muchas mujeres han aprendido a relacionarse con las personas de autoridad desde la victimización, la humillación, y el conflicto, por lo cual a veces no tienen conciencia de la gravedad del asunto. En estos casos, se tiene que presentar una situación grave, para que pueda reaccionar, darse cuenta y buscar ayuda.
Factores
Cuando revisamos la historia psicológica de las mujeres maltratadas encontramos que generalmente presentan graves sentimientos de inferioridad, baja autoestima. Es como si desearan recibir golpes para poder darle rienda suelta a sus sentimientos de minusvalía, de víctima, de “pobrecita yo”.
No se sienten capaces de abandonar a quien le agrede, pues creen que se quedaran solas y que lo siguen amando, aun cuando las humillen, vejen, dañen constantemente. Por eso perdonan.
Basta una señal de arrepentimiento para que lo haga y olvide completamente todo los abusos y de esta manera justifica quedarse con él. Es como si en su mente estuviera presente la creencia de que nadie más puede amarla.
Este tipo de mujeres se valoran tan poco que piensan que eso es lo que se merecen, que no pueden aspirar una relación de respeto, armonía y amor.
Por supuesto, ella no se valora ni respeta a si misma, por lo tanto, si no busca ayuda, seguirá atrayendo a su vida este tipo de relaciones hasta tanto no recupere su amor propio.
Por si solas no saldrán del problema, necesitan un trabajo personal para que se den cuenta de su propia descalificación, que su pareja simplemente esta ejecutando el rol que ella le asignó en su vida.
¿No pueden separarse?
Continuar sufriendo, significa que creen que es lo que mereces, la situación les parece normal.
Justifican permanentemente el hecho de continuar sometidas a la humillación, y argumentan que él ahora sí va a cambiar. Si este es tu caso, no deberías quejarte de lo que tu misma decides vivir.
En cambio, si en un momento dado lees este articulo, o llegas a tu límite, te percatas gracias a lo que te dice una amiga, un familiar, debes estar consciente que sin ayuda es muy difícil que lo logres.
Debes buscar apoyo en tu familia, en tus amigas, terapeutas, para que logres fortalecerte emocionalmente y puedas tomar la decisión de abandonar a tu pareja, o buscar la solución los dos, siempre y cuando ambos lo deseen y estén dispuestos a emprender el camino del cambio, a asumir el compromiso de lograrlo.
Obviamente, puedes llegar a pensar que nunca podrás salir del problema, puedes sentirte acorralada y con tanto miedo hasta llegar a paralizarte, lo cual no te permitirá encontrar las soluciones que están a tu alcance.
Amar demasiado
Siempre hay oportunidades para rectificar tanto para con uno mismo como para el otro, pero eso no significa que debes pasarte la vida dando oportunidades , llorando , sufriendo y quejándote de lo mismo, eso quiere decir que ni tú ni tu pareja buscaron la solución al problema .
Por otro lado, puedes llegar a pensar que lo amas mucho y realmente lo que amas es la idealización, es decir, el personaje que quizás has construido en tu fantasía pero que no existe.
Es bueno que te formules las siguientes preguntas:
• ¿Qué amas de el?
• ¿Realmente cubre las expectativas que deseas en una relación de pareja?
• ¿Cuanto tiempo mas necesitas para darte cuenta o tomar conciencia de que es más el tiempo en que eres infeliz, que te maltrata, al que estás feliz?
El amor hace feliz al otro, complace, satisface, da seguridad y unión, otorga paz y tranquilidad, no te equivoques en creer que lo amas, quizás lo que amas es lo que te imaginaste era para ti ese sentimiento en la relación de pareja, pero que solo lo recibes pocos instantes de tu vida.
Una vez que has dado el paso de acudir a la consulta de un terapeuta, a romper con esa relación que te daña, y temes volver a caer, es importante que sepas que necesitas apoyo terapéutico constante, es decir, un control mensual o trimestral, según el caso, aún cuando sientas que has superado la baja autoestima, la inseguridad, el miedo.
Tienes que darte tiempo y no esperar un resultado mágico en apenas unos encuentros con el especialista.
Recomendaciones
• Solicita ayuda terapéutica, apoyo emocional.
• Denuncia el maltrato a las autoridades respectivas.
• No te acostumbres a recibir el maltrato, ante el primer signo reacciona, ¡busca ayuda!
• Aun cuando sientas que ya los demás no te creerán porque muchas veces has dicho lo mismo y vuelves a caer, siempre las personas que te aman te darán el apoyo que necesitas.
• Hazte respetar, valórate y ámate a ti misma.
• Busca tu poder en ti misma, no en el otro.
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